La honestidad me obliga a decir que no vi. el ultimo clásico y por lo poco que escuche, menos mal que fue así; por el resultado claro esta , pero todo esto queda de lado obviamente cuando la violencia aparece y enluta este tipo de eventos. Veo la portada del diario Depor y era el mas sobrio y a la vez desolador, ahí me entero de lo sucedido. Otra vez ‘barristas’ de Universitario en el ojo de la tormenta. Hace 2 años un barrista de dicho club, asesino a una estudiante universitaria al arrojarla por la puerta de una Combi en movimiento; esta vez ocurrió dentro del estadio Monumental, en una zona exclusiva del recinto. Después del segundo gol de la U al final del partido, un grupo de ‘hinchas’ cremas ingresan al palco 128 de hinchas de Alianza Lima y dentro de la ‘trifulca’ generada Walter Oyarce, estudiante universitario de 23 años y socio del club blanquiazul es arrojado de una altura de 20 metros y muere camino al hospital.
La atención de la prensa desde ahora esta centrada por la violencia generada dentro del recinto (cosa que no es la primera vez que pasa) y en una zona restringida como son los palcos suite, recordemos que en el clásico del año pasado en el mismo estadio se produjo una descomunal bronca entre hinchas de ambos equipos en la zona de cafetería de la tribuna Sur. Como experiencia personal en el clásico que se jugo en el Monumental en julio del año 2009, donde asistí a Occidente con mi hermano y un amigo. Después del segundo gol de la U, desde los palcos empezaron a arrojar objetos contundentes, uno de ellos (un vaso de vidrio con agua) impacto en la cabeza de una chica que se encontraba sentada dos filas abajo mío con su enamorado, rompiéndole la cabeza y generando la reacción de un grupo de hinchas de Alianza que subió en busca de los agresores. Obviamente al ser un hecho menor no tuvo trascendencia, recuerdo decir a Roberto Zegarra, periodista de RPP (y reconocido hincha de la U) que no hubo ningún hecho de violencia y que todo fue una ‘fiesta’.
Aquí la mayor sorpresa por lo menos para mi es que los culpables de este crimen, no son hinchas de la Trinchera Norte (barra oficial del club merengue) sino hinchas que se encuentran dentro de los palcos, gente que aparentemente es de condición acomodada, que tienen todas las comodidades para asistir a este tipo de eventos y a la vez que tienen todas las licencias dentro de esta ‘zona liberada’, con licencia para beber alcohol durante el partido y de repente de consumir otro tipo de sustancias que incitan a cometer este tipo de delitos. El ‘Gran Bonetón’ recién empieza, ahora la pelota se la pasaran entre dirigentes, dueños de palcos, INDECI y autoridades ‘competentes’; dirán que es propiedad privada, que no tienen responsabilidad, que no es su trabajo hacer tal o cual cosa, que se debe ir Pacheco (Presidente de la U), etc. Pero Walter Oyarce ya esta muerto, solo por ser hincha de Alianza y haber tenido la osadía de alquilar un palco con otros amigos para disfrutar del clásico.
Creo que el Monumental es el mejor estadio de Sudamérica, por infraestructura y aforo; pero ya es hora de tomar medidas que obliguen a los dirigentes a ser mas precavidos en los sistemas de Seguridad y en los Operativos. En los partidos de las Eliminatorias que se jugaron en dicho estadio, el operativo empieza desde tres días antes y se prohíbe el ingreso de licor, supervisado por la Policía. Porque aquí no se hace lo mismo? En dichos partidos los palcos también son Propiedad Privada, hasta donde yo se, a menos que dicho Status varíe según el tipo de partido a jugarse. Estamos hartos de la violencia, el ultimo sábado mi hermano también fue al estadio y gracias a Dios, pudo regresar sano y salvo a la casa de mi ‘vieja’. Walter Oyarce no pudo hacer lo mismo gracias a estos ‘animales’ que se dicen hinchas y después de noventa minutos de juego se convirtieron en criminales.
También es cierto que cuando se matan en los conos los ‘barras bravas’ no hay tanta atención mediática, aquí (al igual que en el 2009) por ser un estudiante universitario de clase media alta, tiene la cobertura periodística al ser un hecho policial, pero no se sabe si seria igual si hubieran matado a un miembro del Comando Sur (barra oficial del club blanquiazul). La vida humana no tiene precio y es igual de valiosa sin importar de que condición sea. Siempre tomo como ejemplo lo ocurrido en Argentina, donde la violencia en los estadios en los noventa fue moneda corriente, y han sabido con regular éxito aplacar y reducir los niveles de violencia en los estadios. Aquí las leyes son letra muerta: empadronar a los hinchas, prohibir el ingreso de la hinchada local si no esta empadronada, prohibir el expendio de bebidas alcohólicas en los estadios. Todas estas medidas están plasmadas en tinta y papel, pero no se cumplen.
Entonces hay que empezar a hacer lo mismo que hacen en otros países como Argentina o Inglaterra, empezar a quitar puntos a los equipos locales por este tipo de hechos, que la responsabilidad sea al 100 % y no compartida, que se juegue con estadios sin publico, que los operativos sean con medios mas disuasivos o que se contrate empresas de seguridad especializada y el que no este en condiciones de hacerlo que no juegue el campeonato y como ultimo que se suspenda el campeonato. Así de simple. Mi hija me pide que la lleve al estadio a ver a Alianza, yo le digo que todavía esta muy ‘chiquita’ (tiene solo 7 años de edad) pero como explicarle que un juego que ella lo entiende así, se esta convirtiendo en una jungla donde ‘el mas fuerte sobrevive’. Espero que todo esto cambie, me encantaría ir al estadio con Claudita para que vea a su Alianza al igual que yo. Una vez mas el futbol perdió el ultimo fin de semana.